Cuentos en Clown: Rosa Díaz

Un pequeño muellecito, como si fuera una isla, está apartado en un rincón del escenario que está cubierto por el mar. Allí vive, una entrañable persona, entre vagabundo y payaso, que se las ingenia como una Robinsona entre multitud de objetos recogidos aquí y allá. Perdida, ingenua y solitaria.

Paralelamente una niña-bebé flota abandonada en las aguas, dentro del útero de una gran botella. El encuentro entre ambas, en primer instante vivido con rechazo, les llevará a llenarse mutuamente, mientras la persona pierde su ingenuidad envolvente, su coraza solitaria y deja salir su interior de mujer.

Espectáculo de Rosa Díaz a partir del cuento “Una niña” de Grassa Toro. Estrenado en Abril de 2013 en la Mostra de Igualada. Premio a la Mejor Música Original en FETÉN 2014.

unaniñazRosa Díaz

Directora, actriz y autora.

Nace en Albacete en 1964 y desde el año 1981 se dedica profesionalmente al teatro.

Ha formado parte de las compañías : Teatro Fénix, Johannes Vardar, Cambaleo Teatro, La Tartana, Ur Teatro y Comediants para la Expo 92 en Sevilla. Funda en ese mismo año Laví e Bel y en el año 1999 Lasal Teatro en Granada .

Actualmente , dirige y actúa en la compañía de teatro “La Rous” fundada en el 2008, y con la que ha obtenido premios al mejor espectáculo por :“La casa del Abuelo” ( Fetén 2009) y “El Refugio”, espectáculo que obtuvo premio al mejor espectáculo y a la mejor interpretación . (Fetén 2011).

 

Clown y Técnica Alexander

niñoFM

Durante los primeros años de nuestras vidas contamos con un excelente uso de nuestro cuerpo. Esta fotografía  es un buen ejemplo de la integridad natural, sin interferéncias, de la cabeza, cuello y espalda en el uso de uno mismo. Aun con las mejores intenciones, el payaso puede convertirse en un despliegue de malos hábitos acumulados, instintos atrapados y energías bloqueadas. Trabajar la Técnica Alexander sirve para desenredar los hilos. Mente y cuerpo trabajan al unisono. La libertad imaginativa real  nos aporta  la eliminación de reacciones estereotipadas que impiden el libre funcionamiento del organismo y la verdadera espontaneidad.

Nadie negará la importancia de estar vivo. Nosotros queremos estar vivos, y sin embargo olvidamos respirar, tenemos miedo de movernos, y somos reticentes a sentir fuera de nuestros hábitos. Esta verdad no debería pasar por alto al estudio del Clown que aparece libre y sin bloqueos.

¿Qué es la técnica Alexander?
En 1894, un joven actor australiano empezó a enseñar un método para mejorar la manera con la que manejamos nuestro cuerpo. Su nombre era Frederick Matthias Alexander, y sus compañeros actores no tardaron en aplicar sus enseñanzas. Más tarde, cantantes, bailarines y músicos empezaron también a usar la técnica para mejorar su actuación (hoy en día se enseña en los principales centros de teatro y de música).
La Técnica Alexander está diseñada para enseñarnos a usar nuestro cuerpo de una manera racional y económica (menos és más) en vez de una manera inconsciente e inadecuada. Nos enseña el principio básico de que hay un estado particular o “esquema corporal” en el cual las partes del cuerpo están relacionadas y la tensión muscular distribuida de modo que permite a cada parte y al todo estar y funcionar de la manera más efectiva. Lo que llamamos Buen uso de uno mismo.
Alexander y su descubrimiento
Alexander nació en 1869 en la isla de Tasmania. Creció en el campo y, aunque empezó a estudiar en la escuela local, los problemas de salud le impidieron seguir. Alexander cultivó su pasión por Shakespeare y, desde muy pequeño, decidió que quería ser actor; se hizo un repertorio de monólogos de humor y de discursos del gran maestro.
Cuando cumplió los 20 años, había ahorrado suficiente dinero para viajar a Melbourne y emprender un nuevo camino en el mundo del teatro. Se formará como actor y pronto se especializará en hacer recitales de Shakespeare.
En su momento de mayor éxito, una ronquera crónica, que se va agudizando cada vez más, no le permite terminar sus funciones. Emprende una larga travesía, sin resultado, por médicos y foníatras. Deduciendo que era algo que realizaba en el escenario lo que provocaba su problema en la voz, comienza un intenso trabajo de observación sobre sus conductas al recitar.
Con la ayuda de un espejo, en una búsqueda minuciosa de sus hábitos, observa que antes incluso de hablar tiraba su cabeza hacia atrás, provocando que la musculatura del cuello se tensionara innecesariamente, que la garganta se deprimiera y que su pecho se contrajera. Además, siguiendo las técnicas de actuación de la época, sus pies se aferraban como garras al suelo, ocasionando en sus piernas una enorme rigidez muscular. A partir de allí se da cuenta que esta práctica tan arraigada sólo podía modificarse si su cuerpo y su mente se relacionaban clara y armoniosamente. ¿Qué hacer ante esta fuerte costumbre? Alexander descubrió que debía inhibir la respuesta habitual, haciendo una pausa, pensar nuevas direcciones musculares en contra del hábito, lo cual significaba permitir que su cabeza fuera hacia adelante y hacia arriba, que su espalda se alargara y se ensanchara, y poder entonces cambiar su patrón de movimiento, que tan profundamente influía en su voz. Decide aplicar lo descubierto en sus actuaciones en público, además de impartir clases a sus compañeros, transformándose pronto en un sabio maestro, y ganándose el nombre de “el hombre que respira”

Control primario
Se llama así a la relación dinámica que existe entre cabeza, cuello y espalda y que es determinante en la organización del equilibrio y el movimiento de todo el cuerpo. Si la manera de usarse uno mismo interfiere con el equilibrio de la cabeza, la organización de todo el organismo se verá afectada negativamente. La cabeza inicia siempre los movimientos y el resto del cuerpo sigue. Si se previene el bloqueo del control primario, el sistema funcionará de forma óptima. Para ello, todo el cuerpo deberá liberarse de tensiones innecesarias y, de esta manera, adquirir su estatura y amplitud ideales.

Totalidad
La totalidad es más que la suma de sus partes y no puede ser explicada a través de las partes. Las partes están armónicamente relacionadas y sólo pueden ser adecuadamente comprendidas por la dinámica de la totalidad. No hay partes que tengan una existencia independiente.

Tres descubrimientos fundamentales

¿Conseguir los fines o estar en los medios?
El hábito de reaccionar automáticamente e inconscientemente para llegar a la meta es lo que Alexander llamaba el logro de los fines en oposición a la conciencia del presente, el aquí y ahora.
Apreciación sensorial errónea
El cuerpo es siempre la sede de la percepción, es decir, depende de cómo funcione el cuerpo afectará directamente la calidad de percepción. Un mal hábito habitual afecta la fiabilidad de su sentido sinestésico (peso, precisión y movimiento) es decir, no puedes tener la seguridad de estar haciendo exactamente lo que crees estar haciendo. Eso muestra lo fundamental que es la propiocepción y las transcendencia de los hábitos propioceptivos.

Inhibición
El reconocimiento de este problema de apreciación llevó al tercer descubrimiento: antes de hacer algo, tenía que detenerse para descubrir qué necesitaba para ejecutar libremente una acción, hacer menos para conseguir más, lo designó como inhibición. No se debe confundir con el concepto freudiano de inhibición. La inhibición de Alexander no supone ni represión ni insensibilidad sino la eliminación de reacciones estereotipadas que impiden el libre funcionamiento del organismo y la verdadera espontaneidad.

 

cuerpo-recobradoEL CUERPO RECOBRADO  http://espanol.free-ebooks.net/ebook/El-cuerpo-recobrado-Introduccion-al-metodo-Alexander

Michael J. Gelb (nacido en 1952) es un escritor y conferencista especializada en la creatividad y la innovación. Él es el fundador y presidente del Centro de Aprendizaje de Alto Rendimiento, una firma especializada en consultoría y capacitación para las organizaciones interesadas en el desarrollo de las culturas más innovadoras.

Entrevista a David Laribre

laribrPertenece a una larga dinastía de artistas de circo. Y la tradición sigue, su hija quiere ser trapecista y su hijo domador. David Laribre “Príncipe de la risa “es el único poseedor, junto al español Charlie Rivel y Oleg Popov, del Clown de Oro de Montecarlo..

Su padre era trapecista pero usted tuvo claro que quería ser payaso. ¿Por qué prefirió ser payaso?

El hombre no escoge al payaso, el payaso escoge al hombre. Teniendo la suerte de crecer en un circo era algo natural. Me fascinaba el poder que tienen los payasos de transmitir alegría, de producir carcajadas. Y decidí que quería ser payaso porque me parecía muy bonito oír a la gente reírse alrededor tuyo

En sus números interactúa mucho con el público. ¿Le gusta estar cerca de la gente?

Interactuar con el público me da un elemento de improvisación que hace cada noche especial. Mi número nunca es igual. Yo trabajo a la manera de la Comedia del Arte donde hay un comienzo, un punto medio y un final, los personajes son siempre los mismos pero el resto se improvisa. Es un número que no está ensayado y por tanto las oportunidades son miles. Además no caes en una rutina y me obliga a seguir inventando cosas cada noche lo cual es vital porque un artista que no es creativo deja de ser artista.

La mayoría de famosos payasos son mayores ¿Es difícil llegar a ser a un buen payaso? ¿Qué es lo más difícil de ser payaso?

Se necesita tiempo, los payasos más famosos llegaron a la fama con 50 ó 60 años. Porque el éxito de un payaso no se basa solo en una cosa. Es necesario el talento pero también la dedicación, el amor hacia tu trabajo, y sobre todo tener claro tu personaje, quién eres tú como payaso. Porque el payaso no es un actor, no interpreta un papel, el payaso es el papel. El payaso siempre actúa con ese mismo personaje, él crea ese personaje no un autor que lo escribe para él.

Por lo que dice Chaplin era entonces un payaso y no un actor.

Claro que era un payaso como también lo era Cantinflas o Buster Keaton. Se ve en todas películas, sólo en las últimas dos películas que rodó trabajó como actor. Charlot, el vagabundo, es siempre el mismo personaje en todas sus películas.

¿Por qué augusto y no carablanca?

Como ya dije es el clown el que elige al hombre. Y el payaso que me escogió a mí era augusto. Aunque yo hice también mucho de carablanca y me divertía mucho también. Carablanca es también la otra cara de la moneda. Son el polo positivo y el polo negativo, aparentemente distantes pero al mismo tiempo tan cerca. Los dos juntos llevan a situaciones muy divertidas.

¿Quiénes son los payasos que más le han inspirado y por qué?

Chaplin, por supuesto. Pero también otros muchos como los Hermanos Tonetti, payasos españoles que fueron muy famosos en España hasta los 70. Yo era un niño cuando mi papá trabajó con ellos. Muchos, he admirado y me he inspirado en muchos. A veces cuando admiras mucho a alguien lo acabas imitando. Pero no se puede, imagine por ejemplo copiar a Chaplin. Sería un suicidio, es tan inmenso y único que no se puede. Es una búsqueda constante. Lo más importante para ser payaso es la humildad porque este trabajo nunca se acaba de aprender. La perfección no es posible pero ¿cuánto nos podemos acercar?

Y por el contrario ¿por qué cree que a veces dan miedo los payasos?

Tampoco son muchos los que tiene miedo del payaso. Dan miedo los payasos que se pintan de una manera exagerada, a mí también me dan miedo. Porque un payaso nunca debe perder su humanidad detrás del maquillaje, tienes que poder reconocer a la persona tras el maquillaje, sino es un disfraz. Solo puedes ser payaso sí amas a la gente igual que si no amas los colores no puedes ser pintor

¿Qué es lo mejor de la vivir en el circo?

En el circo eres lo que eres, no es posible fingir por que llega la hora de la verdad y es el público el que te juzga.