Warning: getimagesize(/usr/home/martademarte.com/web/diarioclown/wp-content/uploads/Sad-Clown1.jpg): failed to open stream: No such file or directory in /usr/home/martademarte.com/web/diarioclown/wp-content/plugins/wonderm00ns-simple-facebook-open-graph-tags/public/class-webdados-fb-open-graph-public.php on line 1072

¿PAYASO…?

Texto de José Piris:

¿PAYASO…?
Tal vez esta palabra nos dé miedo, fastidio, o nos dé exactamente lo mismo.
Tal vez sea porque la relacionamos al hazmerreír, sea por que nos resulta una figura lejana, poco seria… y con razón… una figura tal vez marciana, pintada como el indio en son de guerra, ¿puede ser que lo encontramos como un ser ridículo? Tal vez.

Para algunos en los últimos tiempos, se ha trasformado en un antihéroe, en un ser pleno de generosidad, cargando esas risas sobre su espalda.
¿Cómo piensa un payaso?, ¿Es ese ser mágico, que ahora todos, queremos experimentar?
El payaso ha pasado de ser el Gran Desconocido… al Deseado Fracasado, ¿será porque tiene corazón, y esta sociedad cada vez echa de menos más y más esta condición?
Ya lo dijo Chaplin, mi dignidad, mi pobreza y absurda condición son el motivo más evidente para hacer de un vagabundo el representante de la gente, del mundo, de esta sociedad, una máscara de bombín, bigote pintado y calzado gastado, es lo que necesita el mundo para ser más feliz, les aseguro, que lo que no hace falta, es un dictador repeinado sin mostacho ni nariz.

¿Soy yo un payaso, o solo pienso serlo?, ¿Qué es un payaso, o ser payaso? ¿Es algo de cartón?, ¿de colores?, ¿tiene que ver con los cumpleaños y con esos señorínes en apuros perseguidos por un enjambre de niños histéricos?, ¿con las súper carpas americanas del Circo del Soleil?, ¿O es una figura aristocrática?

Muchos han hecho del payaso un dios sin trono, otros de él un artesano buscando su oficio y sin beneficio, algún maestro francés parece haberlo parido, ¡huy, que he dicho¡ eso dicen… bromeaba como los payasos¡¡¡¡

Algún que otro psicoteatrero dice ser su doctor de cabecera, o cabezota, buscar al payaso en el cerebro, pero si es todo emoción ¿es divertido no? Terapeutas de un Clown, pobre doctor!!!

Otros denigran la figura humana hasta encontrar el fracaso más profundo, ahora sí, no sé si en el actor o en la máscara, ustedes diran si les suena…

Hay quien le vislumbra al payaso en vídeos desgastados, descatalogados, en rutinas más repetidas que el menú de la universidad, copiadas y recopiadas.

Hay quien es payaso sin saberlo, hay quienes ven al payaso tan solo como un inofensivo pasatiempos, hay quien se intenta quitar el payaso de encima, pero este se pega como un chicle en cada instante de la vida, hay quien no sabe de ser payaso…

Hay algún que otro político, que han dejado bien claro, que los payasos no les hacen ninguna gracia, falsos tocayos !!!!…. y es que el payaso es un ser marginal, que vive en los márgenes de lo correcto, de los logros humanos, ¿qué piensan?, tal vez por eso el payaso es genial.

El payaso es ese ser con un cerebro de guisante y un corazón de elefante…

-¿Y tú qué vas a ser cuando seas mayor?
– ¿Yo? Pues …. yooo, ???? ¡Payaso…!
Extraño, ni bombero, ni astronauta, ni alto y fuerte hasta la luna, como mi papa,

-¿Simplemente payaso? preguntan.
-Sí, los payasos a su alrededor ven el mundo reír.

Solo, tratando de hacerse paso entre los que de barniz visten, ese ser misterioso con mirada ingenua, inflamada como un globo, como un niño que ve la tarta de su cumpleaños, extraño dentro de su pertrecho, de un largo guardapolvos desmangado, en sus pantalones de cuello alto, travieso como un cachorrillo juguetón, el payaso renace cada siglo entre sus cenizas.

El Pagliaccio, ese hombre de paja, ese espantapájaros pasto de la comicidad, incendiado por la comicidad, ahuyentando malos augurios por fechas de San Juan “Que le pregunten a nuestro Fellini”

 

El PAYASO el Aristócrata del Teatro…

¿Qué pasa con los payasos? triste tras su maquillaje, ¿figura de porcelana cursi?, ¿kischs como ella sola?, cartelón de provincias con narizota rojiza, que comparte reparto con el prisionero león, y ya aburrido elefante.

Pantalón corto y ancho, corbata descuadrada de colores, elegante en su querer, torpemente mal vestido sin saber.
El payaso usurpado del nombre más mediterráneo, Pagliaccio… snob es su apellido de Clown; como te venden en cursos por dossier, -digooo… por doquier, en espectáculos de última moda.
Payaso tu que pasaste hambre al lado del carromato, y que calzaste tus zapatones hasta destachuelarlos, ¿dónde está tu camino, tu sapienza, tu destino, tu inocencia?,

¿donde está un comino de tu esencia?. Payaso que duermes dentro del hombre !oooo Dionisio¡ sabia invención humana, válvula de olla a presión de la deshumana humanidad ¿dónde has anidado?, ¿en el corazón? ¿Y si No se ríen? Desgracia la tuya, o payaso que sueñas con que pudiste ser humano, de carne y hueso, payaso de cartón de calva reluciente, de viento en veleta antojada, sin sillón, sin trono, con ruedas por pies de pueblo en pueblo, encuentras tus fans, o quien pague la entrada que adorne tu sopa aguada, te siembras siendo siervo y siendo dueño de tu propio cachondeo.

Tan sencillo y tan complejo, payaso, el tiempo pasa, y tu callado, en silencio, cuando te miras al espejo, no sabes, sí eres cuerdo, sí eres loco, no sabes siquiera, sí existes o eres tan solo un bosquejo, o un simple reflejo.
Risas se escuchan de entre el vulgo, y se te llana el alma, y cuando todos callan osas entrar de puntillas callandito en sus miradas, y sudas bajo tanto aparataje, y tu mirada más perdida, que la luna en el desierto se llena de ilusión y un niño salta desde lo alto del trampolín de tus pestañas, vuela como la hoja de otoño hasta el corazón del honroso ¿payaso cual dices que es tu viaje?

Te llaman bufón sí sabes algo, o sí no tienes nada que perder, malo, malo, malo¡¡¡¡ te llaman excéntrico si te dejan más solo que la una. Y tu solo, eres ese enfarinado, Cara Blanca, ese Pierrot lunar, y ese simpático y caótico borracho con el Naso colorado, el rey de los estúpidos.

Augusto, el tiempo pasa y siempre delante de ese espejo, mientras todos ríen tu lloras, pues si ríes, ya caes en tu defecto, estas hecho como un felpudo para ser pisado, para ser reido, eso sí siempre das la bienvenida, aunque testarudo te rompan el espinazo.

Como niño ya me acuerdo, como viejo me sorprendo, y es que payaso tu que duermes en el fondo de este hombre, tu piel, tu carne se pliega bajo el maquillaje, tu pelo se agrisa, tus piernas flojean, el tiempo, el tiempo, el tiempo y la risa.

Ha nacido de una madre, de entre sus piernas… como si fueses un Mesías ella queda virgen, y tu cubierto de sangre, roja tu nariz aún se recuerda. Madre del payaso que te llamas tierra, sociedad o suciedad, como prefieras. Tú que tienes que parir al payaso para encontrar la fiesta, y es que al payaso se le pone a parir, para así de él poder reír.

Hombre; Cerraste la oficina, ¡y tú la nevera! Aquel… la panadería, el otro el corazón al discutir con su bella, y por casual, compró la entrada en el teatro, en el circo en la sala plebeya…
¿Hombre, con quien te encontraste? en el circo, en la feria, tal vez solo en calle, con el cielo arriba mirándote con desdén, y la tierra, esa, la que te parió aún acunándote en su esfera, Dionisio has sembrado las raíces del grotesco del vino de de la vite, de la Vita, viña de roja marea.

Payaso como niño ríe y juega, que te llegará la hora de encontrar tu calavera.
Ese hombre solo, como diente de león enfrentándose al mordaz viento, el Payaso un héroe o un sin sombra. Payaso de tierra, payaso de agua, payaso de aire, payaso de fuego, ¿dime que guardas tas tus pasos, tras tus caídas, tras tus noches calladas en vela, tras tus solas borracheras?

¿Dime que eres… payaso, que estás dentro estando fuera?, y sin dejar que pueda sujetarte de la pechera, me abrazas con tu alma y me sacas la edad fuera, payaso, rey de reyes, payaso cascabelea, payaso suelta muelles y chorritos de tus gafas llora-mea.

¿Si tú me preguntas, que soy? A mi… a un payaso? Tras hacer sonar la bocina, llego a entender con voz fina;
Yo soy un simple payaso, ¿y tu hombre?, ¿que eres tú, hombre? que como cuerpo y carne te entregas, como serio quijote me ciegas, tu hombre ¿quién eres? para tenerme prisionero dentro de esa tu aburrida existencia, de tus facturas, de tus estreses, de tus débitos y favores, de tus tediosas muecas diplomáticas, hipócritas, y de tus rabietas fanáticas, ¿quién eres tú? Hombre de mucha seriedad y valía avalada por la banca aburguesada. ¿Quién eres tú para decirme que es lo que yo escondo en mi mirada?
Déjame al otro lado del espejo, pues si tu bufón soy, tu cara de luna, tu guinda encarnada, tu niño o tu viejo, poco importa.
Soy yo, el Payaso, no te pido nada, aunque sientas tal mirada, anda tu camino hombre, que un payaso sin sombra ni voz sabionda, no te pregunta cuál es tu onda. Hombre… ¿Y tu quien eres?… deja vivir, luego si tu quieres, brindaremos por Dionisio, y si borrachos acabamos ambos sobre la mesa, nos veremos esa nariz roja, esa fresa loca, e idos sin sentido cantaremos, payasante no hay camino, se hace camino al payasear.

JOSE PIRIS

Vídeo: Espectáculo de Teatro de Clown, dirigido por José Piris y producido por el Festival de ETNOSUR. Espectáculo revelación de la EXPO ZARAGOZA 2008. Homenaje al animalario de los personajes singulares de los circos antiguos: la Mujer Barbuda, el Hombre Bala, el Niño balín, el Domador de pájaros, los Autómatas, el Forzudo, el Lanzador de cuchillos, el Domador y sus leones clowns y como no el Fantasma jefe de pista. (Clowns Asaco y Pacolmo teatro).

Deja tu comentario:

Deja un comentario

Puede utilizar estas etiquetas HTML

<a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <s> <strike> <strong>